Ya sea detectando microplásticos en tiempo real, identificando baterías de litio en los residuos o transformando residuos orgánicos en productos químicos de alta calidad, IFAT Munich 2026 destacará del 4 al 7 de mayo el papel fundamental de las startups en el impulso innovador del sector de la tecnología medioambiental. En la Startup Area del Pabellón C4, 50 jóvenes empresas internacionales presentarán sus soluciones a los principales retos del sector del agua, el reciclaje y la economía circular. Resulta obvio que la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías de sensores y los procesos de base biológica se están consolidando como tecnologías clave para una economía circular eficaz.
Haciendo visibles los microplásticos en tiempo real
Con requisitos normativos cada vez más estrictos, como el Reglamento REACH o la Directiva sobre Aguas Residuales Municipales (KARL), existe una creciente presión para detectar y prevenir de forma fiable los microplásticos. Aquí es donde entra en juego Zaitrus, una startup fundada en 2024 en Bayreuth (Alemania): un sistema de flujo basado en sensores identifica partículas de plástico en líquidos -desde aguas residuales hasta bebidas- en tiempo real. La solución identifica, clasifica, caracteriza y cuantifica las sustancias desde el inicio, en origen. En IFAT Munich, la empresa espera encontrar nuevos partners para proyectos piloto adicionales. Se prevé que una solución integral de monitoring-as-a-service esté disponible a partir del inicio del ejercicio 2026/27.
La tecnología de sensores impulsada por IA detecta baterías y cartuchos de gas
Las baterías de litio ocultas provocan a diario incendios en las plantas de clasificación y reciclaje de residuos de todo el mundo, y el número de incidentes va en aumento. Para detectar y eliminar de forma fiable estas baterías y otros objetos peligrosos -como los cartuchos de óxido nitroso- del flujo de residuos, la startup noruega Litech AS ha desarrollado una tecnología de sensores basada en inteligencia artificial (IA). El sistema compacto y adaptable se basa en la espectroscopia de inducción magnética (MIS). Utiliza campos electromagnéticos de múltiples frecuencias para identificar objetos metálicos a partir de sus señales características. En combinación con la inteligencia artificial (IA), el proceso puede diferenciar entre baterías de litio o contenedores de gas a presión y objetos metálicos inofensivos en una cinta transportadora. Esto funciona incluso si los contaminantes se encuentran dentro de bolsas de plástico o cubiertos por otros residuos.
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