El rectificado se usa frecuentemente para la fabricación de componentes de alta precisión o superficies complejas. Para ello, la combinación de maquinaria, tecnología de medición, expertise y herramientas resulta cada vez más crucial. Los desarrollos específicos para aplicaciones concretas, como el mecanizado de discos de freno o piezas fundidas, brindan una mayor eficiencia al usuario. En las rectificadoras modernas, la tecnología de medición desempeña un papel fundamental para garantizar la calidad de la pieza, incluso proporcionando datos de retroalimentación geométrica para el control de calidad. Por último, pero no menos importante, es crucial asegurar que las herramientas de precisión utilizadas en todo el sistema se encuentren en condiciones óptimas. En este sentido, el rectificado de herramientas cobra especial importancia, junto con una cadena de suministro fiable que garantice la fiabilidad de los procesos.
Medición en lugar de reproceso: precisión directamente en la rectificadora
En las rectificadoras modernas, la tecnología de medición desempeña un papel crucial para garantizar la calidad de las piezas. Las soluciones de sondas de Renishaw permiten la retroalimentación geométrica para el control de calidad. “Nuestras sondas se utilizan para determinar la posición, la orientación y el estado de las piezas. Determinar las mediciones reales del material ayuda a evitar ‘cortes improductivos’. La inspección final también puede realizarse directamente en el área de trabajo de la máquina”, afirma Jan Linnenbürger, Business Development Manager EMEA de Renishaw. “Esto permite a los usuarios alcanzar una alta capacidad de procesos, incluso cuando los parámetros fluctúan. La integración de la medición geométrica en la rectificadora mejora de manera significativa la fiabilidad y la eficiencia del proceso”.
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