El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) está participando en el desarrollo de una nueva tecnología que crea un recubrimiento resistente al rayado, respetuoso con el medio ambiente y aplicable a vehículos y electrodomésticos. Esta tecnología, basada en autoensamblaje molecular para plásticos convencionales y de altas prestaciones, sustituye materiales por otros más baratos y, además, se mejoran sus propiedades.
Una de las principales ventajas de esta tecnología, enmarcada en el proyecto Nanoscratch, es la mejora de la sostenibilidad medioambiental, ya que permite aumentar la reciclabilidad de los vehículos, dado que los recubrimientos convencionales contienen partículas pesadas, lo que dificulta la separación de materiales y, por tanto, la posibilidad de reciclarlos. Además, al no utilizarse nanopartículas metálicas, permite que el proceso de transformación sea más respetuoso con el medio ambiente.
Aplicaciones
La tecnología podrá usarse para cualquier electrodoméstico, si bien en el proyecto se está centrando en piezas de la lavadora, como el plástico de la parte frontal o la puerta de vidrio, que podría sustituirse por plástico. Aunque el desarrollo del proyecto está dirigido al sector de automoción y la industria de línea blanca, los resultados se podrán aplicar a otros sectores, como el eléctrico-electrónico (ordenadores, DVD) o la construcción (mármoles cerámicos artificiales).
