Investigadores de AINIA han desarrollado un envase cosmético producido con un bioplástico obtenido de residuos sólidos urbanos. La producción de este bioplástico se ha conseguido mediante dos procesos biológicos: un primer proceso fermentativo sin oxígeno, que permite transformar los residuos orgánicos en sustancias volátiles (AGV´s). En el segundo proceso, esas sustancias han sido transformadas por microorganismos, en un biopolímero. La integración de estos dos bioprocesos permite la revalorización de los residuos, al tiempo reduce los costes de fabricación del biopolímero.
Con el biopolímero obtenido se han realizado varios prototipos de envase para productos cosméticos que han sido testados por las empresas cosméticas Walla (Alemania) y Welleda (Suiza).
De residuos a bioproductos
Este bioplástico es uno de los resultados obtenidos en el marco del proyecto europeo URBIOFIN. Un proyecto demostrativo sobre la viabilidad tecno-económica y medioambiental de una biorrefinería para revalorizar residuos urbanos orgánicos y convertirlos en bioproductos, para su producción a escala semiindustrial.
Además, estos resultados han sido validados mediante un análisis medioambiental en el que se ha demostrado la sostenibilidad del proceso. Lograr una gestión integral de los residuos urbanos para su valorización supone una solución al problema de la contaminación ambiental, además de contribuir a la transformación económica hacia el modelo que persigue el Plan de Economía Circular de la Comisión Europea.
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