El Centro Tecnológico del Plástico (Andaltec) y la Universidad de Jaén están desarrollando un proyecto de I+D+i centrado en el uso de subproductos del olivar para mejorar las propiedades de los bioplásticos. Esta iniciativa, denominada Compolive, está trabajando en la utilización de fibras naturales procedentes del proceso de poda del olivo para la fabricación de nuevos materiales de base polimérica.
Los plásticos reforzados con fibras pueden presentar mayor rigidez y resistencia. Los plásticos reforzados con fibra de vidrio y fibra de carbono vienen siendo ampliamente utilizados desde hace años en numerosos sectores industriales debido a sus excelentes propiedades y bajo coste. En los últimos años, las fibras naturales se han posicionado como una alternativa a las fibras convencionales, ya que presentan propiedades técnicas satisfactorias, tienen un coste muy bajo, están ampliamente disponibles y derivan de fuentes renovables.
El investigador de Andaltec, Francisco Javier Navas, destaca que la integración de la fibra de olivo en un bioplástico no ha sido muy estudiada hasta el momento. “Estamos ante un producto que presenta un gran potencial en una provincia como Jaén, donde existe una industria del plástico muy potente y donde se generan cada año miles de toneladas de residuos procedentes de la poda de los 60 millones de olivos que hay plantados”, señala.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad

