La creación de una red de plantas piloto y servicios complementarios para acelerar la introducción en el mercado de materiales biobasados con nanopartículas de alto valor añadido a través de un punto único de entrada (ventanilla única) es el objetivo del proyecto Bionanopolys (2021-2024), coordinado por el centro tecnológico Itene y que reúne a 27 socios europeos, procedentes de empresas y centros de investigación, que trabajarán conjuntamente para desarrollar un banco de pruebas de innovación abierta (OITB).
“Nuestra finalidad es fabricar bionanocompuestos innovadores a partir de materias primas renovables de origen sostenible, así como nanoproductos de base biológica para el sector del envase, el textil, la agricultura, la cosmética y la higiene, la farmacia o la alimentación”, señala María Jordá, responsable de la Unidad de Aditivos y Materias Primas de Itene y coordinadora de este proyecto financiado por el programa europeo Horizonte 2020.
Para dotar a los biomateriales de las propiedades requeridas y hacerlos aptos para un uso industrial, el consorcio de Bionanopolys utilizará, por un lado, materias primas de alto contenido lignocelulósico para la producción de nanofibras de celulosa, nanocristales de celulosa, nanolignina y nanopartículas metálicas. Por otra parte, las materias primas con alto contenido en azúcares servirán para la producción de precursores para la obtención de biopolímeros, ácidos orgánicos, polihidroxialcanoatos (PHA) y compuestos activos para crear nanocápsulas.
Nanoproductos de origen biológico para diversos mercados
Las materias primas que se van a emplear se recogerán de plantas, subproductos de la industria alimentaria y residuos orgánicos urbanos para crear nuevos materiales reciclables o compostables.
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