En un contexto de escasez de personal cualificado y una competencia cada vez más feroz, la automatización juega un papel clave para una fabricación rápida. Con este fin, la empresa alemana Carl Cloos Schweißtechnik GmbH prueba y fabrica células robotizadas a medida para equipos de soldadura. Las soluciones de Cloos ofrecen una gran versatilidad, pudiendo soldar desde piezas de una bicicleta o una excavadora, hasta el bastidor de un armario eléctrico. Para un guiado fiable de los cables en sus sistemas, la compañía confía en las cadenas portacables de igus®.
Carl Cloos Schweißtechnik GmbH es un referente clave en el mercado mundial de la tecnología de soldadura, con más de 100 años de experiencia en el desarrollo y la producción de soluciones individuales. En 1956, logró un hito importante, y en Hannover Messe presentó el primer soldador industrial de gas inerte metálico con electrodo de hilo sin fin. A finales de los años 70, la empresa pasó de la soldadura mecánica a la automatización de este mismo proceso y, desde entonces, la fabricación de equipos de soldadura automatizados con robots y posicionadores se ha convertido en una de sus áreas principales.
Con Cloos, el usuario recibe una solución a partir de un único proveedor: cada sistema se desarrolla, fabrica, prueba y monta individualmente, desde la fuente de alimentación y la tecnología de soldadura, hasta la mecánica del robot y su sistema de control. “Para nosotros, es fundamental que todos los componentes que adquirimos sean de una calidad excepcional y funcionen sin problemas, incluso en condiciones extremas”, explica Volker Scheidt, ingeniero de sistemas robotizados de Cloos. “Por eso llevamos casi 30 años instalando cadenas portacables de igus® en nuestros sistemas”.
¿Cargas elevadas? ¡Ningún problema!
Los equipos automatizados de Cloos cumplen los requisitos de seguridad más estrictos, que también se aplican a las cadenas portacables. Estos sistemas de suministro de energía deben guiar los cables de energía y datos, así como los tubos neumáticos e hidráulicos sin problemas, ya sea montados en vertical, horizontal o suspendidos. “En concreto, nuestro proceso especial Tandem Weld requería una cadena portacables que pudiera soportar sin problemas el peso de un gran número de cables y tubos”, explica Volker Scheidt. Cloos desarrolló el proceso Tandem Weld en 1996, que consiste en el uso de dos arcos en un baño de fusión común, lo que permite una soldadura más rápida con alambres más largos y una fusión más efectiva. La cadena portacables de la serie E4.56 demostró ser ideal para el nuevo proceso de soldadura; la carga de 10 kg/m no supone ningún problema para ella, ya que los topes verticales incorporados en el sistema facilitan la máxima absorción de la fuerza y garantizan una gran estabilidad, incluso con grandes longitudes autosoportadas.
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