El aumento de los costes energéticos está impulsando el mercado de materiales de aislamiento, pese a que la industria de construcción se debilita. Esto no es de extrañar, ya que el ahorro de energía que hace posible el aislamiento térmico supera con creces el coste. En Alemania, por ejemplo, una pared de una casa sin aislamiento pierde el equivalente a alrededor de 158 l de combustible para calefacción por metro cuadrado en 20 años, mientras que una pared muy bien aislada pierde solo 20 l. Ceresana ha investigado el mercado mundial del material de aislamiento más vendido: la espuma EPS. Comercializado bajo marcas como Styropor o Airpop, es el material de aislamiento más utilizado del planeta. Según la última, y ya quinta, edición del estudio de mercado “Poliestireno expandible”, se consumió un total de alrededor de 7,2 millones de toneladas de EPS en todo el mundo en 2022, medio millón de toneladas más que cinco años antes.
El EPS renueva la Unión Europea
En Europa, el sector inmobiliario sigue siendo responsable de más de una tercera parte del consumo final de energía y de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto, mejorar el aislamiento de los edificios es un objetivo clave del European Green Deal. En 2020, la Comisión de la UE publicó la estrategia Renovation Wave: para 2030, los países de la UE invertirán alrededor de 200.000 millones de euros al año en la modernización energética de viviendas y edificios públicos. Pese al Brexit, el Reino Unido también se está alineando con la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios. Los fabricantes y transformadores de poliestireno expandible se están beneficiando especialmente de estas iniciativas. Sin embargo, hasta ahora los esfuerzos han variado de una región a otra: en Italia, al ritmo actual de renovación, los objetivos de la UE no se alcanzarían hasta dentro de otros 3.800 años.
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