El cumpleaños de la italiana Cibra tiene una fecha precisa, porque, el 6 de marzo de 1953, el fundador de Cibra, Gennaro Cirielli, depositó la patente de la primera soldadora de pinzas para bolsas de plástico. Han transcurrido 60 años y han cambiado muchas cosas, pero la patente original y el prototipo de la pinza (que siguió realizándose hasta los años 80) siempre han formado parte del patrimonio histórico de la empresa. Les siguieron a todas sus sedes.
Durante estos años, Cibra ha fabricado soldadoras para el sellado de sacos y bolsas de plástico pasando del polietileno al polipropileno, a los coextruidos, a los acoplados, a los materiales multicapa, a las películas biodegradables y a todas las películas innovadoras presentes en el mercado. La gama de los modelos es ahora muy amplia y, paralelamente, desde 1968, también ha crecido la gama de las soldadoras automáticas de producción de bolsas con formas (guantes, conos para flores, fondo redondo, etc.).
La empresa está ahora sólidamente en manos de la tercera generación de la familia Cirielli y sigue obteniendo la confianza del mercado por la experiencia acumulada y también por su capacidad de innovación, ya que Cibra sigue siendo una empresa de producción. Las soldadoras las fabrica la propia empresa y, por tanto, puede hacer máquinas especiales, suministrar barras soldadoras para las más variadas aplicaciones, porque suelda plástico desde hace 60 años.
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