Coca-Cola es una de las marcas más conocidas a nivel mundial. Cada día 1.600 millones de unidades de sus productos son consumidos en más de 200 países. Desde luego, un nivel de prestigio tan elevado conlleva una gran responsabilidad, por lo que el proceso de embotellado debe cumplir los estándares más estrictos de higiene y calidad. Esto explica por qué hace un tiempo el responsable eléctrico y de automatización de Coca-Cola Europa decidió que, en un futuro, las más de 40 plantas de embotellado en Escandinavia, Reino Unido, Francia, Benelux y Alemania utilizarían únicamente cables de alimentación y control Ölflex Robust.
Según comenta Darren Clark, de Lapp UK: 'Coca Cola requiere estándares muy altos de higiene en todas sus plantas. Una limpieza regular y los procesos de mantenimiento a exigen enormes prestaciones a los componentes, así que la compañía estaba ansiosa por encontrar un cable de máxima fiabilidad y durabilidad'.
La solución de Lapp Group
El cable de Lapp Ölflex Robust encajó perfectamente a tales requerimientos, por sus altos niveles de resistencia mecánica y química. Es adecuado para una gran variedad de aplicaciones, en áreas diversas como máquina-herramienta, tecnología médica, sistemas de lavado industriales, autolavados, depuradoras y plantas de aguas residuales y, por supuesto, la industria agroalimentaria, embotellado, envase y embalaje. Básicamente, el cable está diseñado para aquellas aplicaciones donde los cables están expuestos a aceites, grasas, ceras o detergentes. Además, este cable resistente al agua es también libre de halógenos, tiene una gran resistencia dieléctrica y una muy baja impedancia operacional.

