La dosificación es muy variada: puede ser volumétrica o gravimétrica; en pérdida o en aumento de peso; continua o batch; se puede dosificar por gravedad, mediante cinta, con husillo o a través de una válvula rotativa... Pero, en cualquiera de los casos, para ofrecer la mejor solución y el diseño apropiado, será indispensable conocer muy bien el espacio disponible y, muy especialmente, identificar sus limitaciones.
En la mayoría de las ocasiones, la ubicación ya viene determinada por una instalación existente en unos espacios reducidos y con una limitada posibilidad de modificación, y además la dosificación deberá́ tener su espacio entre la extrusora y/o el mezclador, el refill y la estructura...
Dos pasos
Recientemente, Coscollola Engineering resolvió con éxito en casa del cliente una situación difícil, por la falta de espacio disponible, con la siguiente solución:
- Paso 1: Se subió en un TiO2 hasta la báscula.
- Paso 2: Se llegó con varios dosificadores a un husillo principal y, a través de este, al punto de entrada. En este caso, el husillo completo se diseñó con tapa registrable para poder garantizar la limpieza y, con el sentido de giro reversible, para poder descargar, en caso de ser necesario, el contenido del silo en un big-bag.


