En la mañana del 5 de junio, numerosos expertos del sector siderúrgico se reunieron en el ‘III Foro Siderúrgico 2025: Sostenibilidad y Competitividad para un Sector en Transición’, celebrado en el Hotel María Cristina de Donostia - San Sebastián. Los ponentes, expertos de diferentes campos (siderurgia, automoción, aeronáutica, inversiones…), analizaron la situación actual y apuntaron claves de futuro. Todos compartieron una idea: la sostenibilidad en la industria siderúrgica no puede dejar de lado la rentabilidad y la competitividad del sector.
En la apertura, Pablo Munilla, presidente de Inter Alloys, empresa organizadora de la jornada, remarcó la necesidad de que el sector avance de la mano de la descarbonización sin perder competitividad, y de ahí el objetivo de reunir a un elenco de expertos de diferentes ámbitos. En ese sentido, enfatizó que “el diálogo y la cooperación son claves para poder lograr una transformación sostenible del sector”.
Borja Oyarzabal, CEO y fundador de Tresmares y responsable global de empresas de Banco Santander, se centró en el impacto de los datos en la inversión privada. Mediante su propia experiencia como inversor, Borja Oyarzabal explicó la importancia de conseguir una información de calidad y continua para invertir con eficiencia en los mercados privados. “En el nivel de análisis en el que vivimos hoy en día, sobrestimamos lo que pueden hacer a corto plazo tecnologías como el Big Data o la IA, y subestimamos lo que pueden hacer a largo plazo. La planificación es fundamental, ya que el mundo de los datos va a generar una cantidad increíble de ganadores y perdedores”, reflexionó.
Por su parte, Eduardo Bilbao, manager de Tecnología en IDOM Consulting, habló sobre las diferentes inversiones que se están realizando en el sector siderúrgico. Presentó diferentes ejemplos de proyecto de acero verde y descarbonización, por ejemplo, con hornos de arco eléctrico o aumentando las plantas de reducción directa, dada la escasez de chatarra de calidad. “El hidrógeno verde es una solución, aunque todavía no es competitivo; se necesitan todavía 7 o 19 años para que lo sea”, según Eduardo Bilbao. También quiso poner en valor proyectos de digitalización y automatización, con el objetivo de ser más eficiente. “Se están realizando auditorías técnicas o proyectos de gemelos digitales para aumentar la fiabilidad de las plantas siderúrgicas”, concretó.
Jorge Fernández, investigador sénior y coordinador del área de energía de Orkestra, expuso en su ponencia los retos que tienen las empresas en el ámbito de la descarbonización. La clave, según el experto, es lograr una descarbonización competitiva, extendiendo la vida útil de los materiales, con eficiencia en los procesos y apostando por la digitalización. También destacó los factores que dificultan la inversión, como, por ejemplo, los costes de producción al alza, la caída de otros sectores como la automoción, la demanda limitada de acero verde o la competencia de China. “Se necesita una política industrial innovadora e inteligente. Todo lo que plantea Europa tiene sentido, pero tenemos que traerlo a una realidad. La descarbonización traerá ventajas competitivas en el medio y largo plazo, pero es posible que en el camino sean necesarias medidas proteccionistas”, concluyó Jorge Fernández.
A continuación, una mesa redonda analizó la situación de los sectores a los que suministra la siderurgia. En ella, participaron Mike Kendrick, presidente de Climax Molibdenum; John Forrest, CEO de S. Norton Co.; José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor; Lorea Aristizabal, directora de Desarrollo Corporativo de CIE Automotive, y Pablo Quintana, VP Strategy and Chief Sustainability Officer de ITP. Todos analizaron las claves para asumir los costes de la descarbonización.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad



