En Colonia (Alemania), igus dispone de un gran laboratorio de pruebas para plásticos en movimiento. El especialista en motion plastics realiza más de 12.000 tests tribológicos anuales, entre los que se encuentran pruebas bajo condiciones reales, con el fin de investigar el comportamiento de una gran variedad de materiales en entornos muy diferentes. En un test, se comparó el efecto que ejercía el agua salada en un rodamiento de bolas xiros con brida y un rodamiento metálico con brida. Los plásticos tribológicamente optimizados, libres de lubricación y mantenimiento, propiciaron un resultado contundente a favor del rodamiento de bolas xiros.
Los ingenieros del laboratorio de pruebas de igus llenaron un contenedor con agua de mar y la calentaron a 80 ºC. A continuación, introdujeron los dos rodamientos y los dejaron durante 120 h. Concretamente, se trataba de un rodamiento metálico con brida y dos agujeros de fijación, y un rodamiento con brida hecho de xirodur B180, un plástico de alto rendimiento que igus ha optimizado durante varios años en términos de desgaste y resistencia al entorno. Los componentes también se dejaron expuestos al aire para fomentar la corrosión.
El rodamiento metálico empezó a corroerse tras pocas horas
El resultado del test fue muy evidente. Al cabo de pocas horas, el rodamiento metálico empezó a mostrar los efectos de la corrosión. Al finalizar el test, también se observaron restos de oxidación en todas las partes de este rodamiento. En cambio, el rodamiento de plástico xiros permaneció intacto incluso después de 120 h de contacto continuo con agua salada a una temperatura muy elevada.
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