Citizen Machinery -representada en España por Egasca- presentará en AMB (Pabellón 4 | Stand 4C11) sus últimos modelos de máquinas, tecnología probada y automatización orientada al futuro.
Una de las máquinas expuestas será el torno CNC automático de cabezal fijo Miyano BNE-65 ATC. Es una máquina de alto rendimiento que integra dos husillos, dos torretas, una unidad ATC y un husillo portaherramientas de eje B en un tamaño compacto. Gracias a su mecanizado simultáneo de 5 ejes, mecaniza de forma rápida y precisa piezas de múltiples caras y formas complejas, con las operaciones de torneado como base. Una unidad ATC con capacidad para 24 herramientas permite el funcionamiento continuo de múltiples programas tras una única configuración. La torreta 1 está equipada con un husillo portaherramientas indexable en el eje B. Esto permite un mecanizado estable de 5 ejes con gran rigidez.
Otra de las máquinas que se mostrarán en el stand de Citizen será otro torno CNC automático de cabezal fijo Miyano: el BNX-65MSY2. En este caso, se trata de una máquina de torreta única para un mecanizado superpuesto excepcional. Pese a su diseño compacto con dos husillos y una torreta, la máquina permite el mecanizado superpuesto gracias al control de sincronización entre los grupos de control de ejes. Esto se logra añadiendo un eje X adicional al husillo de recogida. Las guías especialmente diseñadas y la tecnología LFV (corte por Vibración a Baja Frecuencia) minimizan los problemas relacionados con las virutas y garantizan una producción estable. Incorpora las siguientes características especiales: tecnología LFV; mecanizado superpuesto; manejo versátil de piezas, y Eco-Balance-Machine.
Entre las tecnologías presentadas, se encuentra LFV. Low Frecuency Vibration o Vibración a Baja Frecuencia es la última innovación tecnológica de Citizen-Miyano, desarrollada en su centro de I+D y probada en diferentes entornos de producción extremadamente exigentes durante los dos últimos años. Este sistema exclusivo puede transformar los actuales sistemas de producción de piezas torneadas de precisión, incrementando de manera drástica la productividad con materiales tanto duros como blandos difíciles de cortar, minimizando el empleo de los sistemas de alta presión, a la par que se incrementa la vida útil de la herramienta y el acabado superficial de las piezas.
La tecnología LFV aporta: control programable de la viruta; generación de viruta fragmentada en cualquier tipo de material; reducción de paradas improductivas derivadas de los problemas generados por la viruta acumulada en las herramientas de corte; reducción de riesgos de incendio; mayor vida de la herramienta; minimización o incluso eliminación de la necesidad de sistemas de alta presión, y excelencia en operaciones de taladrado profundo.
