La gestión y el aprovechamiento de los residuos juegan un papel clave en el modelo de economía circular, cuyo fin es maximizar la explotación de los recursos disponibles. Sin embargo, según los últimos datos disponibles del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, España vierte 12 millones de toneladas de residuos a vertederos cada año. La Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030, ha fijado objetivos para el año 2030, tales como reducir la generación de residuos en un 15% con respecto a 2010 e incrementar la reutilización hasta alcanzar el 10% de los residuos municipales.
Los organismos de evaluación y control desempeñan una labor esencial para alcanzar estos objetivos, ya que son los encargados de vigilar la eficacia de los mecanismos de gestión de residuos y detección de áreas de mejora. Debido a la importancia de su actividad y con el fin de asegurar una adecuada supervisión de los mismos, los reguladores incluyen la exigencia de que estos organismos (OEC) operen bajo la acreditación de ENAC.
Con motivo del Día Internacional de Cero Desechos, celebrado el 30 de marzo, ENAC expone algunos ejemplos destacados del uso de la acreditación de ENAC y los servicios acreditados para favorecer la consecución de los objetivos establecidos.
Regulación de vertederos
Un ejemplo del uso de la acreditación de ENAC para cumplir los objetivos en políticas públicas relacionadas con la protección ambiental y el avance hacia una economía circular se encuentra en el Real Decreto 646/2020, que establece los requisitos para garantizar la correcta eliminación de los residuos en vertederos, regulando sus características y su adecuada gestión. Entre sus objetivos, destaca la reducción progresiva de los residuos depositados en vertedero mediante su preparación para la reutilización, reciclaje y valorización, minimizando así su impacto ambiental y los riesgos para la salud.
Una de las medidas clave del decreto es que las actividades de vigilancia, inspección y control de los vertederos, tanto en su fase operativa como tras su cierre, sean llevadas a cabo por entidades colaboradoras acreditadas por ENAC conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17020. Asimismo, se establece que el muestreo y la toma de muestras para caracterizar los residuos y evaluar su cumplimiento también deben ser realizados por entidades de inspección acreditadas conforme a la citada norma, y que los ensayos necesarios sean efectuados por laboratorios acreditados según la norma UNE-EN ISO/IEC 17025.
En este mismo marco, la Orden TED/834/2023, que entró en vigor en 2024, estableció los requisitos mínimos de tratamiento previo al depósito de residuos municipales en vertedero, entre los que se exige que la evaluación de la eficiencia de clasificación y de estabilización de los residuos que vayan a ser depositados en vertederos deberá llevarse a cabo asimismo por entidades de inspección acreditadas por ENAC. En ese mismo año, se han producido las primeras acreditaciones, posibilitando que el mercado pueda contar con evaluadores para esta actividad.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
