El proyecto del Real Decreto de envases y residuos de envases incorpora una nueva obligación para los envases industriales y comerciales: estar bajo el ámbito de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Por eso, según informa EsPlásticos, las empresas de los sectores del plástico, la química y el caucho se han unido para diseñar un nuevo proyecto que dé respuesta a la nueva obligación legal que afecta a todas las empresas que utilicen envases o embalajes para enviar sus productos a sus clientes: un SCRAP.
La nueva obligación RAP supone un cambio total del modelo actual, en el que las empresas se hacían cargo de los residuos de envases que se generaban en sus instalaciones como poseedores finales. Sin embargo, con esta obligación serán los envasadores los que tendrán que hacerse cargo de los envases y residuos de envases que ponen en el mercado.
Para dar respuesta a esta nueva obligación, la legislación ofrece alternativas: una de ellas es que las empresas creen su propio Sistema Individual (SIRAP) o bien se adhieran a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), mediante el cual el sistema asume gran parte de las obligaciones individuales de las empresas y, por tanto, les facilita el cumplimiento de la nueva obligación.
Qué es un SCRAP
Se trata de un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP, por sus siglas) en el que las empresas se unen colectivamente para dar respuesta a la nueva obligación RAP. Sin embargo, esto no es un concepto nuevo para otros envases, como los domésticos y otros productos, para los cuales ya existen SCRAP. Gracias a estos sistemas de recogida y separación de residuos, se evita que acaben en el vertedero y se maximiza la cantidad de materiales que se pueden recuperar y reutilizar.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad

