El centro tecnológico Gaiker-IK4 participa en el proyecto Rebio, que pretende dar una solución tecnológica a la gestión de los plásticos biodegradables mediante la aplicación de nuevas tecnologías en la fase de reciclado mecánico.
Anualmente, se consumen toneladas de plásticos que en su mayoría proceden del petróleo y que una vez desechados pueden llegar a tardar más de 1.000 años en descomponerse. Para mitigar el impacto que tienen sobre el planeta ese consumo de recursos y la generación de residuos, la industria del plástico está continuamente buscando soluciones que sean respetuosas con el medio ambiente y que mantengan las mismas prestaciones de versatilidad y resistencia que tienen los plásticos tradicionales. Una de estas soluciones es el uso, en el sector del envase y embalaje, de los bioplásticos, materiales derivados de fuentes renovables o que pueden ser asimilados más fácilmente por el medio ambiente.
El uso de estos nuevos materiales da lugar a la generación de residuos asociados a sus procesos de transformación en la industria o a los productos que se fabrican a partir de ellos y llegan a su fin de vida. En este contexto, y para gestionar de una forma sostenible estos residuos, surge el proyecto Rebio, cuyo fin es desarrollar nuevos productos, a partir de rechazos de producción y residuos posconsumo de plásticos biodegradables, aplicando criterios de economía circular.
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