Gestamp ha presentado sus resultados correspondientes al primer semestre de 2025. Durante el periodo, y a pesar de la volatilidad de las divisas y de algunos mercados clave en los que está presente Gestamp, ha mejorado la rentabilidad en el segundo trimestre y ha situado su deuda neta en los 2.141 millones de euros, el nivel más bajo alcanzado por la compañía en el primer semestre desde la implementación de la NIIF 16.
En palabras de Francisco J. Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, “en un entorno especialmente desafiante para el sector, nuestro foco es mantener nuestra posición de liderazgo en una industria en profunda transformación, mejorar la rentabilidad y proteger el balance. Las medidas de mejora de la eficiencia y control de costes se reflejan en los resultados obtenidos que, junto con la fuerte generación de caja en este semestre, consolidan un sólido perfil financiero”.
Sólida ejecución en un entorno volátil
En el primer semestre del año, los volúmenes de producción de vehículos han tenido un crecimiento interanual del 3,7%, impulsado principalmente por Asia, y a pesar de una bajada significativa en Europa y NAFTA.
En este segundo trimestre, Gestamp ha generado un flujo de caja positivo de 182 millones de euros, generando un cierre de semestre de 99 millones de euros de flujo de caja positivo (excluyendo el impacto del Plan Phoenix). Gracias a este flujo de caja positivo, Gestamp ha mantenido su tendencia a reforzar el balance y reducir el apalancamiento con una deuda neta de 2.141 millones de euros en el primer semestre del año, frente a 2.191 millones de euros del mismo periodo de 2024, lo que supone un apalancamiento de 1,7x deuda neta sobre EBITDA. La deuda es, en términos nominales, la más baja alcanzada por la compañía en un primer semestre desde la aplicación de la NIIF 16.
Estas cifras se alcanzan en un contexto de transformación sin precedentes de la industria de la automoción, con volatilidad a corto plazo en algunos de los mercados clave en los que opera Gestamp, lo que ha llevado a la multinacional a cerrar el primer semestre del año con unos ingresos de 5.844 millones de euros, afectados por la bajada en la producción de vehículos en regiones claves como Europa Occidental y NAFTA, y por el impacto negativo del mercado de divisas.
A pesar de este contexto, Gestamp está enfocada en preservar y mejorar la rentabilidad, mediante la implementación de iniciativas a corto plazo que incluyen medidas de flexibilidad y un plan de control de costes que permiten asegurar la eficiencia. De este modo, el EBITDA en el segundo trimestre se ha situado en 343 millones de euros (excluyendo el impacto del Plan Phoenix) y un margen del 12%, segundo mejor resultado para un primer semestre de la compañía desde su cotización en Bolsa.
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