Seis etiquetadoras Herma 400 instaladas en una fábrica de galletas canadiense demuestran cómo colocar con precisión y eficacia etiquetas de cierre y de información inusualmente grandes y, en consecuencia, muy difíciles de posicionar. La empresa IPS International Packaging Systems GmbH, de Crailsheim (Alemania), perteneciente al grupo Schubert, ha diseñado y puesto en marcha allí una nueva línea de envasado para galletas. El objetivo ha sido el automatizado del centro de producción, para que opere sin interrupciones.
Uno de los principales componentes de la planta es la empaquetadora, en la que las galletas se envasan, etiquetan y cargan en cajas de envío. El reto era buscar una solución para el etiquetado de las galletas en los envases del tipo Clamshell. Las etiquetas garantizan que los envases permanezcan cerrados. Puesto que las galletas no vuelven a empaquetarse, la ubicación ópticamente perfecta de las etiquetas juega un papel muy importante.
La serie Herma 400 es conocida por su gran flexibilidad en situaciones de montaje y etiquetado muy diversas, por lo que IPS apostó por la cooperación con el experto en etiquetado Herma y con la empresa matriz de IPS, Gerhard Schubert GmbH, el especialista en máquinas de embalaje. Las posiciones superior, frontal e inferior de la etiqueta, con una longitud de 240 o 290 mm y una anchura de 69 o 89 mm en tres diferentes formatos tipo Clamshell, hizo necesario adaptar la construcción.
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