Cada año, varios millones de toneladas de plástico acaban en los océanos. Alrededor de 1.600 ríos vierten la mayor parte al mar. Los residuos plásticos destruyen los ecosistemas marinos y contribuyen a la pérdida de biodiversidad. Para evitar que se extiendan incontroladamente por el agua y se conviertan en microplásticos, la start-up Plastic Fischer recoge residuos plásticos de ríos de la India e Indonesia con la ayuda de igus.
Plastic Fischer ha recogido y procesado más de 1.600 t de residuos plásticos desde que se puso en marcha la iniciativa en 2021. Desde entonces, la empresa ha creado 42 proyectos y 79 puestos de trabajo para la población local. igus, empresa alemana líder en componentes plásticos, se unió a la iniciativa en 2022 y se ha fijado el objetivo de impulsar la economía circular de los plásticos. Gracias a su apoyo financiero, entre noviembre de 2022 y agosto de 2024, se recogieron un total de 34 t de plástico de los ríos, especialmente en Kanpur, en el norte de la India. Esta ciudad es el principal centro de actividades comerciales e industriales del estado de Uttar Pradesh y está situada directamente a orillas del Ganges, el segundo río más largo de la India. Debido al gran número de plantas industriales que hay en Kanpur, la mayoría con escasa supervisión y emisiones no reguladas, el Ganges es también uno de los ríos más sucios del mundo.
La solución: “trampas” de residuos eficaces fabricadas con materiales locales
Desde agosto de 2022, Plastic Fischer también trabaja en Kanpur para evitar que el plástico llegue al Ganges y, en consecuencia, al océano Índico. La empresa sin ánimo de lucro cuenta con 15 trabajadores a tiempo completo para gestionar las tareas diarias. Hasta el momento, ya han recogido más de 315 t de plástico de los desagües que desembocan en el Ganges. Para ello, Plastic Fischer ha desarrollado las “TrashBooms”. Estas barreras flotantes impiden que los residuos fluyan río abajo: una solución económica y técnicamente sencilla. Está fabricada con materiales disponibles de manera local, lo que facilita las reparaciones y permite una gran capacidad de expansión. Las “trampas” de residuos se vacían todos los días y el plástico se lleva a la planta de clasificación, donde se seca, se separa y se sigue procesando. “Vendemos todos los materiales reciclables a empresas locales de reciclaje”, explica Karsten Hirsch, CEO y cofundador de Plastic Fischer. “Como la mayoría de los plásticos de alto valor, como las botellas de PET, ya son recogidos por los grupos locales de gestión de residuos, solo el 5% de nuestro material no orgánico puede reciclarse realmente. Todos los materiales no reciclables, como las bolsas de plástico, se queman y se utilizan como fuente de energía alternativa en las cementeras, sustituyendo al carbón”.
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