A comienzos de 2021, Kistler se fijó unos objetivos ambiciosos: lograr que sus plantas de producción en Alemania fueran neutras en emisiones de CO₂ para 2025, reducir las emisiones totales a la mitad y alinear a todo el grupo para que fuera neutro en emisiones de CO₂ para 2030. Poco menos de cinco años después, ¿en qué punto se encuentra ahora el grupo?
Kistler ha dado grandes pasos hacia la consecución de centros de producción neutros en emisiones de CO₂ en Alemania: desde 2023, todos los centros del grupo en Alemania obtienen electricidad de fuentes renovables, y dos centros de producción cuentan con sistemas fotovoltaicos que, en el caso de Straubenhardt (Alemania), ya cubren el 40% de la demanda eléctrica. La movilidad eléctrica también es una piedra angular de la estrategia global: en la actualidad, el 50% de los vehículos de flota y de servicio en Alemania son eléctricos, mientras que en la sede central de Kistler en Winterthur (Suiza) la cifra ronda el 30%. Además de estas medidas, Kistler promueve la transición energética mediante la obtención de certificados de electricidad verde, no solo en Alemania, China y Japón, sino también en Suiza, Eslovaquia y EEUU.
“Las medidas sostenibles siguen siendo nuestra responsabilidad, y por eso no hemos modificado nuestros objetivos”, afirma Marc Schaad, director general del Grupo Kistler. “No obstante, somos conscientes de que no estamos avanzando tan rápido como habíamos previsto inicialmente en una situación económica que sigue siendo muy difícil”. Esto se debe a que se necesitan inversiones cuantiosas para aplicar las medidas de ahorro energético necesarias para cumplir de forma permanente los objetivos climáticos definidos. Por citar algunos ejemplos, entre ellas se incluyen proyectos piloto relacionados con la economía circular, la ampliación continua de la flota de vehículos eléctricos y de servicio, el desarrollo de sistemas fotovoltaicos y la transición global a la electricidad verde.
El objetivo de una producción neta neutra en CO₂en Alemania debe alcanzarse para 2030, al igual que la reducción de las emisiones de todo el grupo en un 50% en comparación con el año de referencia 2021. Todo el grupo está decidido a alinearse con el objetivo de la neutralidad neta en CO₂ para 2035. Estos objetivos se refieren a los ámbitos 1 y 2, tal y como se definen en el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol). Kistler también sigue activo en el ámbito 3, que se refiere a las emisiones indirectas en toda la cadena de valor. Desde 2022, la empresa recopila datos sobre las emisiones de los bienes y servicios adquiridos, el consumo de energía durante el uso de los productos, los desplazamientos y la logística, así como los residuos y el consumo de agua. Para complementar estas medidas, Kistler también lleva a cabo programas de formación para sus empleados.
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