La bioeconomía comprende aquellas partes de la economía que utilizan recursos biológicos renovables de tierra y mar -tales como cultivos, bosques, peces, animales y microorganismos- para producir alimentos, materiales y energía. En 2016, un estudio realizado por nova-Institute y encargado por el Consorcio de Industrias de Base Biológica (BIC) mostró por primera vez los efectos macroeconómicos generados por estas actividades, como facturación, empleo, etc. para el periodo de 2008 a 2013. Ahora, el estudio ha sido actualizado con datos de 2014 y 2015.
El análisis de los datos de Eurostat de 2015 muestra que la facturación de la bioeconomía global, incluyendo alimentos y bebidas y los sectores primarios agricultura y silvicultura, dieron como resultado 2,3 billones de euros en la UE-28. Aproximadamente la mitad del volumen de ventas correspondió al sector de alimentación y bebidas. Casi la cuarta parte fue generada por los sectores primarios, la agricultura y la silvicultura. La otra cuarta parte la generaron las industrias de base biológica, tales como químicos y plásticos, productos farmacéuticos, papel y productos de papel, industrias forestales, sector textil, biocombustibles y bioenergía.
La bioeconomía emplea a alrededor de 18,5 millones de personas en total en Europa. La producción primaria de biomasa, principalmente agricultura más silvicultura y pesca, genera una gran cantidad de empleo (55%), pero una facturación baja (20%).
Materias primas orgánicas y no orgánicas
Los datos muestran un ligero incremento total de la cuota de base biológica en la industria química de la UE-28, de alrededor del 6% en 2008 al 7% en 2015.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
