Prototipos, recambios, moldes y pequeños lotes: las impresoras 3D de igus ahora también fabrican componentes con varios filamentos. Las diferentes propiedades de los materiales pueden combinarse fácilmente con la impresión 3D multicomponente. Por ejemplo, esta técnica puede utilizarse para fabricar piezas que requieren tanto una rigidez especial como una gran resistencia al desgaste. De este modo, las empresas disponen de más libertad y flexibilidad en el diseño.
La impresión 3D se ha convertido en una potente alternativa a procesos de mecanizado como el torneado y el fresado en el mundo industrial. Según un estudio de la asociación alemana de tecnología de la información Bitkom, en 2019 un 32% de las empresas industriales ya utilizaban esta tecnología, un 12% más que en 2016; y el número de usuarios sigue en aumento. “En los últimos años, cada vez más ingenieros de diseño nos han preguntado si es posible producir componentes hechos de varios plásticos mediante impresión en 3D para lograr propiedades especiales”, afirma Tom Krause, responsable de fabricación aditiva de igus. La solución es la impresión multicomponente (2K). Esta permite combinar filamentos optimizados tribológicamente con filamentos reforzados con fibras. Así, el cliente no solo obtiene un componente de bajo desgaste, sino también extremadamente resistente.
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