El conjunto de la industria del sector químico y de las principales demandantes de química representa dos millones de empleos directos, es decir, el 17,4% de los asalariados del sector privado. Asimismo, genera casi seis millones de empleos, contando indirectos e inducidos, lo que supone prácticamente el 50% de los asalariados del sector privado español.
En la Jornada Invest&Grow, el presidente de Feique, Antón Valero, recalcó: “Este país será tan sólido como lo sea su industria, ya que esta es la principal inductora de riqueza y empleo estable y de calidad”. “Es especialmente necesario impulsar los sectores estratégicos, aquellos con efecto tractor sobre el tejido productivo, capaces de competir internacionalmente, y con un esfuerzo permanente en innovación que permita mantener esta competitividad de forma estable”, añadió.
En esta misma línea se manifestó Joan Roure, profesor y director del VI Encuentro del Sector Químico del Iese y Feique, quien señaló que “el sector químico es un sector intensivo en innovación y orientado al mercado exterior; el tipo de sector que necesita la economía de nuestro país. Este es el modelo de economía industrial que España necesita urgentemente”.
Además, Joan Roure señaló que “en este encuentro ha quedado claro que, para el crecimiento del sector, es necesario incrementar y mejorar los acuerdos público-privados e impulsar el espíritu emprendedor, tanto en las pequeñas y medianas empresas del sector, como en las grandes instaladas”.
Alcanzar el 20% industrial
Durante la jornada quedó patente que, para alcanzar hasta el año 2020 el compromiso político de incrementar hasta el 20% la contribución de la industria al PIB de la Unión Europea, es necesario conocer el comportamiento que tendrá previsiblemente la demanda global de los mercados y los consumidores a medio y largo plazo -lo que permitirá orientar la estrategia y actividad- a la vez que se generan las condiciones de competitividad-país adecuadas para atraer con eficacia inversiones hacia nuestro tejido industrial.
El presidente de Feique, Antón Valero, incidió durante su intervención en tres de estos factores que resultan de especial relevancia para el desarrollo del sector químico y de la industria en su conjunto. En primer lugar, se refirió a la necesidad de establecer un marco normativo y administrativo mucho más eficaz -tanto en Europa como en España y en las comunidades autónomas-, que no limite ni perjudique la actividad productiva. “El impacto de las cargas administrativas, económicas y fiscales que suponen muchas de nuestras normas expulsan la inversión industrial”, explicó.
El segundo factor de competitividad urgente es seguir avanzando en el desarrollo de infraestructuras logísticas y de transporte que permitan, según expresó, “limitar nuestro carácter periférico en la Unión Europea y explotar nuestras ventajas en nuestras zonas de influencia”.
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