Tarragona acogió, del 1 al 4 de julio, el Southern Catalonia Nobel Campus, en el que participaron seis Premios Nobel de Química y uno de Economía. El Nobel Campus llevó por lema “Chemistry for Life” (“Química para la Vida”).
Después de la conferencia plenaria en la que los premios Nobel Ryöji Noyori, Karl Barry Sharpless y Richard R. Schrock dieron a conocer los trabajos por los que obtuvieron el máximo galardón, el día 2, por la mañana, tuvo lugar la primera de las mesas redondas, “Investigación Química y Grandes Retos”, centrada en “Energía y Sostenibilidad”. Tanto la sesión plenaria como la mesa redonda estuvieron abiertas al público previa inscripción.
Junto con la apreciación de la necesaria colaboración de todos los países en la preservación de los recursos naturales, la idea de que la Química puede aportar y aportará la solución a los problemas relacionados con la energía a los que debemos hacer frente, y que no se aprecia a esta ciencia e industria en su justa medida, dominaron el debate. “La Química no es apreciada en la forma en que debiera”, afirmó Richard R. Schrock, quien expresó su convencimiento de que “se debe al desconocimiento. La gente no es consciente de que, si pueden abrir el grifo y beber agua con tranquilidad, tomar un medicamento, ponerse un vendaje o comunicarse con alguien a miles de kilómetros de distancia, es gracias a la química, sus desarrollos y la industria que los hace llegar a la sociedad”. “La Química puede resolver y resolverá los significativos problemas a los que nos enfrentamos, también en energía”, enfatizó.
¿Quién proporciona los materiales que hacen posible la energía fotovoltaica o la eólica? ¿Cuál es la ciencia y la industria que hará posible generar de forma controlada hidrógeno a partir del agua? Estas y muchas otras preguntas referidas al campo de la energía encuentran su respuesta en la Química. Los procesos que desarrolla y los catalizadores que aporta esta ciencia permiten llevar a cabo complejas reacciones de manera rápida, sencilla y eficiente, con una mínima generación de residuos. La mejora de la eficiencia de las transformaciones químicas y la síntesis de nuevos catalizadores para conseguirlo son uno de los principales campos de actuación de la Química. En este sentido, Luis Oro enfatizó “la gran equivocación que supone el disminuir la inversión en ciencia por parte de un Gobierno”.
Los participantes en el Nobel Campus eran estudiantes de máster, doctorado y posdoctorado del Campus de Excelencia Internacional Cataluña Sur (CEICS) y de otros centros españoles y europeos. Eran investigadores con un excelente expediente académico y algunos pudieron incluso defender el trabajo de investigación en que están trabajando ante los Nobel, quienes les efectuaron una recomendación unánime: que hagan aquello que saben hacer y lo hagan bien, que colaboren con investigadores de otras disciplinas y que promuevan la investigación en colaboración con equipos de todo el mundo.
Las mesas redondas restantes dentro del ciclo “Investigación Química y Grandes Retos” estuvieron centradas en Salud (3 de julio), y Nuevas Tendencias en la Innovación Empresarial (4 de julio), en la que participaron, asimismo, científicos de relieve.
Los seis premiados con el máximo reconocimiento científico mundial en Química que acogió el Nobel Campus son: Sydney Altman, Ryöji Noyori, Karl Barry Sharpless, Aaron Ciechanover, Richard R. Schrock y Ada E. Yonath. Finn Kydland, premio Nobel de Economía 2004, pronunció el domingo la conferencia de inauguración del Campus.
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