Los aspectos técnicos, legales y de seguridad alimentaria definieron el desarrollo de esta jornada organizada por el IEEE y Graphispack Asociación en colaboración con el salón Hispack y el Club Español del Packaging.
Así, la socia directora de RepaQ Packaging Consulting, Montserrat Castillo Malivern, se refirió al continuo compromiso de la industria del packaging para garantizar la seguridad alimentaria en cada innovación. Montserrat Castillo abordó el reto de cómo evaluar la migración de sustancias en los envases activos e inteligentes o en aquéllos fabricados con materiales reciclados, repasando la legislación vigente aplicable en cada caso. Asimismo, recordó los sistemas reconocidos internacionalmente para validar la calidad y seguridad alimentaria del packaging como BRC, IOPv4, IFs Pac Secure v1, FEFCO o CEPI.
Por su parte, el director técnico de Samtack, S.L., Ferrán Prats, trató de la migración de adhesivos en los envases de uso alimentario, unos componentes que carecen de una normativa legal específica y que se rigen por reglamentos europeos y decretos relacionados con los materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos. Ferrán Prats explicó la experiencia y apuesta por la innovación de esta empresa de Esparraguera (Barcelona) que en los últimos tres años ha desarrollado junto a la Universidad de Zaragoza un proyecto propio, Migrefilms, para conseguir un surtido de adhesivos para packaging alimentario totalmente seguro sin migraciones puesto que evita el uso de compuestos tóxicos.
Packaging 'verde' y responsable
La sostenibilidad integrada en todo el ciclo de vida del packaging se perfiló, también, como uno de los retos ineludibles para la industria del envase y embalaje. La directora de sostenibilidad de la cadena de suministros y operaciones de Amcor Flexibles Europa y América, Inmaculada Urpina, destacó la importante función del packaging para evitar el desperdicio de alimentos. 'Actualmente, 1,3 billones de toneladas de alimentos se pierden anualmente por el camino antes de llegar al consumidor', recordó Inmaculada Urpina quien recomendó fabricar 'envases óptimos' para cada producto y apostar por el packaging sostenible, teniendo en cuenta criterios objetivos de coste y calidad. Entre las estrategias para conseguir envases y embalajes más responsables y sostenibles, Inmaculada Urpina habló de reducir el peso de los envases y el uso de materiales y energía en los procesos de fabricación; de reciclar y reutilizar; de utilizar materiales y energías renovables y repensar los envases para que tengan un menor impacto ambiental.
Ligado a este punto, el investigador del departamento de sostenibilidad y valorización industrial del Instituto Tecnológico del Plástico AIMPLAS, Miguel Ángel Sibila, presentó los beneficios medioambientales del uso de bioplásticos derivados de materias primas renovables y/o biodegradables para la fabricación de packaging alimentario. Miguel Ángel Sibila se refirió al potencial de crecimiento de estos materiales (estimado entre un 15-20% anual) y a la progresiva sustitución de los plásticos convencionales 'en aquellas aplicaciones de packaging en las que suponga un valor añadido', aseguró.
Miguel Ángel Sibila repasó las propiedades, ventajas y limitaciones de diferentes tipos de biopolímeros empleados actualmente en packaging alimentario. Asimismo, explicó uno de los proyectos que AIMPLAS está desarrollando para la producción de un polímero a base de ácido poliláctico a partir de los residuos generados por la industria de la panadería y bollería. Este bioplástico serviría para la fabricación de envases que se utilizarían en ese mismo sector.
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