Remptendorf se encuentra en uno de los rincones más bellos de Turingia, en el extremo sur de este estado federado alemán. Una subestación, por sus dimensiones, más bien parece un estadio. “Aquí es donde se encuentran las líneas eléctricas de los tres niveles de tensión, es decir, 110, 220 y 380 kilovoltios (kV). Y no solo están ordenadas energéticamente, sino también topográficamente”, describe Mahsum Kar la planta y señala las diversas terrazas donde se encuentra la subestación.
El ingeniero eléctrico de 31 años da otra pista: “Las diferencias también pueden verse en los postes: en la red de 110 kV se utiliza un aislante, dos en la de 220 kV y tres en la de 380 kV». Mahsum Kar anteriormente trabajó como director de proyectos de tecnología de telecontrol en el campo de las energías renovables y las redes de media tensión.
Todo ello convierte a Remptendorf en el lugar perfecto para él, igual que el equipo de Energy Automation de Phoenix Contact. Y es que los expertos de Gera se han desplazado para instalar una tecnología de control de estaciones de nueva generación. Thomas Ehrhardt, director de equipo y de proyecto, explica: “Remptendorf es una planta llena de historia, ya que era uno de los nodos del sistema de suministro alemán en la época de las primeras líneas eléctricas aéreas, a finales de los años 30”.
A lo largo de las décadas, la planta ha ido adaptándose reiteradamente a las necesidades, porque, aunque la electricidad no ha cambiado, sí se han incorporado nuevos requerimientos a la tecnología de transporte y seguridad del suministro. Por ejemplo, en 1991 se conectó una línea de 380 kV en Remptendorf, lo que supuso la puesta en marcha de otra “autopista eléctrica”.
En un mundo cada vez más electrificado, el transporte de la electricidad de los proveedores de energía es cada vez más importante. Se distingue entre cuatro niveles de tensión: la baja tensión, que es la que llega a los hogares; la media tensión, de 1 a 50 kV, que abastece las redes locales. El experto habla de alta tensión al llegar a 110 kV; esta brinda a los ferrocarriles la energía necesaria para moverse. En Remptendorf, por ejemplo, la central eléctrica de la presa de Bleiloch alimenta esta tensión a la red. Con 220 y 380 kV, se trata ya de extra-alta tensión.
Salto en el tiempo en la sala de control
En subestaciones como la de Remptendorf, confluyen los diferentes niveles de tensión y, mediante transformadores, se convierten al nivel apropiado en función del consumidor.
Thomas Ehrhardt explica: “Los operadores de redes eléctricas distinguen entre tecnología de control de estación y tecnología de telecontrol. El primer término se refiere al control seguro de los componentes técnicos primarios, es decir, principalmente seccionadores, interruptores de potencia y transformadores. La tecnología de telecontrol supervisa la planta en busca de fallos y hace posible el telecontrol, es decir, el funcionamiento a distancia”.
50Hertz Transmission GmbH, uno de los cuatro grandes operadores de Alemania, tiene su central en Berlín. La subestación de Remptendorf también suele controlarse desde aquí. Las instalaciones de la subestación solo se utilizan para realizar trabajos de mantenimiento y reforma, como ahora.
Los edificios de la compañía, en su mayoría vacíos, evocan el encanto de décadas pasadas. En una sala de control, Volker Fleischer, el tercer miembro del equipo de Phoenix Contact, sonríe ante el entusiasmo por el material antiguo: “Llevo 27 años en la empresa y recuerdo cuando esta sala estaba en activo”. Volker Fleischer es un experto en visualización de tecnología de control de estaciones.
El verdadero cometido de los tres ingenieros consiste en reemplazar la tecnología de control con más de 10 años de antigüedad por modernos componentes de Phoenix Contact. “Los requisitos han aumentado significativamente”, explica Volker Fleischer. “Aunque, hace 15 años, las conexiones de fibra de vidrio y Ethernet eran normales, ahora hay que añadir el tema de la seguridad. Por supuesto, nuestros módulos también se han seguido desarrollado con el aumento del rendimiento de los procesadores. Por eso, Remptendorf necesita urgentemente que se sustituyan los componentes técnicos”.
Thomas Ehrhardt añade: “En general, la reestructuración de las redes eléctricas supone una carga cada vez mayor para los explotadores de la red. Y esto también en el nivel de la máxima tensión. El viejo principio de la vía de sentido único ya no basta en tiempos de fluctuaciones de alimentación energética causadas por las energías renovables. Las grandes instalaciones offshore o las futuras centrales eléctricas de almacenamiento hacen necesario que los operadores mantengan sus redes bajo control en todo momento y en tiempo real utilizando la última tecnología de telecontrol. Y, por supuesto, los sistemas tienen que funcionar de forma estable 24/7 y tener una vida útil de al menos diez años”.
Mucho trabajo
Al equipo de expertos de Energy Automation no le falta trabajo, ya que la red eléctrica de 50Hertz cubre toda Alemania oriental, incluyendo la conexión de los parques eólicos offshore. El equipo, además, atiende encargos de Tennet, otro explotador de la red. ¿Y el resto de Alemania? “De ello se encargan los colegas de Velbert, donde se ubica el centro de competencia del Grupo Phoenix Contact”. Mientras 12 especialistas se ocupan de la crepitante alta tensión en Gera, el equipo de Velbert, en Renania del Norte-Westfalia, se encarga, con unos 90 expertos, de que no haya apagones en Alemania.





