“Nos enfrentamos a nuevos riesgos o nuevas combinaciones de riesgos”, “Debemos tener en cuenta la sostenibilidad social no limitando la accesibilidad a los EPIs”, “Pymes y autónomos se encuentran en una situación de desventaja”, “Hay que tener cuidado para evitar el green washing o ecoimpostura” y “Las nuevas tecnologías están revolucionando la protección laboral”, son algunas de las afirmaciones destacadas de Pilar Cáceres, directora del Centro Nacional de Medios de Protección (CNMP) del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y miembro del Comité Científico del I Congreso del EPI en una entrevista realizada con motivo de la celebración del Congreso, que tiene lugar en el Business Center Laureana de San Sebastián de los Reyes (Madrid) los días 21 y 22 de mayo.
Riesgos
“Si la evaluación de riesgos deriva en la necesidad de usar un EPI con el fin de garantizar la seguridad y salud de la persona trabajadora expuesta y esta no hace un uso adecuado del mismo, quedará expuesta a lesiones, enfermedades profesionales y accidentes graves muchas veces irreversibles”, señala Pilar Cáceres. “Cabe recordar que el EPI es la última opción en la cadena de prevención, pero en muchas ocasiones la única, y, cuando por un uso incorrecto del mismo no cumple con la función para la que fue diseñado, deja al trabajador directamente expuesto al riesgo”.
“La falta de rigor, por parte de las empresas, en el control del uso correcto de los EPIs sin lugar a duda pone en peligro a las personas trabajadoras”, continúa. “Además, llevar un EPI puede crear sensación de seguridad disminuyendo la percepción del peligro, a pesar de que la protección efectiva puede estar reducida por el uso incorrecto. Es crucial reforzar dicha supervisión, así como la correcta formación y concienciación de la persona usuaria del equipo”.
Pilar Cáceres afirma que no se puede saber cuántos EPIs en el mercado español no cumplen realmente con los estándares de seguridad. “Sin embargo, sí podemos decir que, en el control de EPIs provenientes de terceros países que realiza el Servicio de Inspección SOIVRE, detecta anualmente un considerable número de equipos con algún tipo de incumplimiento. Por otra parte, tanto a nivel nacional como europeo, se realizan campañas de vigilancia sobre tipos de EPIs concretos en las que pueden verse distintos grados de incumplimiento con respecto a lo establecido en las normas armonizadas. Es imposible controlar todos los EPI que se ponen en el mercado, pero es importante recordar que, en cierta manera, todas las partes implicadas podemos contribuir desde nuestro ámbito de actuación a la vigilancia del mercado seleccionando, comprando y usando EPIs que cumplan con el reglamento”.
En particular el INSST, a través de los laboratorios de ensayo de equipos de protección individual de su CNMP, viene realizando desde hace años una labor de asesoramiento técnico especializado a las autoridades de vigilancia del mercado. “Esta actividad es muy relevante para garantizar que los EPIs que llegan a las empresas no comprometen la seguridad y salud de las personas trabajadoras, ofreciéndoles la protección adecuada”, explica la miembro del Comité Científico del I Congreso del EPI.
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