Desde que, en el año 2003, Máquina Center suministrase el primer centro de mecanizado Okuma a IberPrecis, buena parte de las máquinas que ha ido adquiriendo este mecanizador de precisión son de la marca japonesa. Una decisión que le permitió dar un importante salto cualitativo, sustentado por la cualificación de sus empleados. Lejos de entrar en la competencia de los sectores más severos, ha apostado por la calidad y el valor añadido de un servicio completo: control de calidad interno documentado, laboratorio metrológico, mecanizado integral, acabado final, montaje de conjuntos. Esto le ha llevado a experimentar un importante crecimiento, que pretenden seguir potenciando con su próxima expansión por países nórdicos Suramérica.
Pasión por la precisión
“La mecánica de precisión; ésta ha sido nuestra pasión principal desde el comienzo, ya quesiempre nos hemos visto íntimamente relacionados con la fabricación y construcción de máquinas e instalaciones, y sus accesorios”, aseguran los responsables de esta empresa. Por eso, uno de sus principales criterios a la hora de comprar equipamiento se centra en buscar “máquinas recias, que ofrezcan una gran precisión, ya que esta es la principal exigencia para esta empresa, además de alta velocidad y rigidez”. Además, demandan “que su distribuidor ofrezca buen servicio post-venta, y que los equipos tengan un mantenimiento sencillo”.
Para llevar a cabo sus proyectos de producción, cuenta con cuatro centros de mecanizado verticales, tres horizontales, un centro multi-función, tres tornos CNC, tres rectificadoras (tangencial, interior y exterior), dos fresadoras, tres tornos, dos taladros (radial y de columna) y una sierra de corte CNC. Entre todo este equipamiento, la presencia de maquinaria Okuma, facilitada por Máquina Center, se traduce en los centros vertical MF46VA, y horizontal MA50HB; el torno CNC LB300M, con la herramienta motorizada; y el centro multi-función Multus B300W, el primero de estas características que se instaló en España.
Confianza con el proveedor
En el caso de las máquinas Okuma, David Andreu destaca “su robustez, velocidad y precisión. Además, el mantenimiento se reduce a la revisión de niveles, puesto que las máquinas, por la calidad y avance tecnológico de sus componentes apenas generan averías ni mantenimientos. Por ejemplo, una de ellas lleva cuatro años trabajando doce horas al día, realizando desbastes de hasta 10 mm en material de fundición, y no ha dado ningún problema”.
La compra de un equipo se suele supeditar a la necesidad de cumplir con un nuevo proyecto que no se pueda llevar a cabo con ninguna de las máquinas que tienen, tras realizar un estudio de viabilidad y consultar con los distribuidores. Igualmente, la relación con los proveedores es fundamental a la hora de adquirir herramientas o plaquitas para mecanizar nuevas piezas. Gracias a un sistema de estrecha colaboración y asesoramiento, es posible probar y comparar hasta dar con la solución más adecuada.
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