“Honor a quien honor merece”. La destinataria de esta frase es Sieglinde Vollmer, quien fue nombrada el 24 de octubre ciudadana honoraria de la ciudad de Biberach an der Riß (Alemania). El alcalde de Biberach, Norbert Zeidler, le hizo entrega del diploma honorífico por sus méritos como empresaria y ciudadana comprometida. A sus 97 años, Sieglinde Vollmer ha moldeado a lo largo de muchos años el destino del experto en afilado Vollmer y forma parte aún hoy del consejo de administración del Grupo Vollmer, además de ejercer como directora de la Fundación Sieglinde-Vollmer. Esta fundación ofrece su apoyo, entre otros, a organizaciones benéficas y caritativas de Biberach.
“Querida señora Vollmer, consagró su vida a la empresa Vollmer, y con su Fundación regala también los frutos del éxito futuro de Vollmer a sus empleados, a nuestra ciudad y a sus habitantes -afirmó el alcalde de Biberach, Norbert Zeidler-. Me complace enormemente entregarle el más alto reconocimiento de un municipio: la ciudadanía honoraria. Por primera vez en 100 años, la corporación municipal rinde homenaje de nuevo a una extraordinaria mujer por su excepcional trayectoria y sus logros en Biberach”.
Espíritu empresarial desde la cuna
Sieglinde Vollmer nació en 1924 en Biberach y continúa siendo actualmente integrante del consejo de administración del Grupo Vollmer y directora de la Fundación que lleva su nombre, Sieglinde-Vollmer. Tras Elisabeth Hecht en 1919, se trata de la segunda mujer entre un total de 31 ciudadanos y ciudadanas honorarios que recibe el derecho de ciudadana honoraria de la ciudad de Biberach.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
