Talgo S.A registró una cifra de negocio de 469,1 millones de euros en 2022, lo que supone un descenso del 15,5% frente a los 555,4 millones de euros obtenidos en el ejercicio anterior, debido principalmente a la actual coyuntura internacional, marcada por un incremento en el coste de las materias primas, las disrupciones en las cadenas de suministro globales y la inflación. La compañía prevé un incremento de la cifra de negocio en 2023, impulsado por el avance de los proyectos en curso y el buen rendimiento del sector.
Talgo registró un EBITDA ajustado de 52,5 millones de euros en 2022, un 18,6% menos que los 60,6 millones de euros del ejercicio anterior, derivado de las disrupciones en las cadenas de suministro globales y el impacto de la inflación. Aun así, los márgenes se estabilizaron durante el segundo semestre del ejercicio situándose en el 11,2%, y las previsiones señaladas indican el inicio de una recuperación en los mismos. El beneficio neto se situó en los 1,4 millones de euros en 2022, impactado por aspectos extraordinarios como el cierre de Rusia o la reversión de bases imponibles negativas registrada en la filial de estados unidos, además de unos mayores gastos financieros que resultan de la subida de los tipos de interés en el mercado.
La compañía continúa implementando su plan de acción de control de costes, con el objetivo de mejorar la competitividad y la flexibilidad, de cara a reducir el efecto de la inflación en la cartera de pedidos actual.
Las necesidades operativas de fondos, a cierre de 2022, ascendieron hasta los 217,3 millones de euros debido a las variaciones naturales temporales en las necesidades de caja de los proyectos, si bien disminuyeron según en el segundo semestre del año de acuerdo con lo esperado. En concreto, el proyecto de muy alta velocidad en España, cuya flota ya está completamente terminada y pendiente de certificaciones, ha sido el principal impulsor de circulante en el ejercicio, si bien comenzará a generar fuertes cobros según comiencen las entregas en 2023.
Respecto a la deuda financiera, la compañía se anticipó a la coyuntura actual de subida de tipos con la emisión de deuda en exceso en los meses previos, manteniendo a cierre un nivel de apalancamiento sostenible con 97,4 millones de euros de deuda neta, lo que supone 1,9 veces EBITDA ajustado. Continúa siendo destacable que, de la totalidad de la deuda del grupo a largo plazo, el 74% de está cerrada a tipo fijo, con un coste medio del 1,7% y un plazo de vencimiento medio de 2,5 años. Al mismo tiempo, esta realidad sitúa a Talgo con una elevada capacidad de financiación con más de 400 millones de euros de liquidez (tesorería, líneas de crédito y líneas de financiación basadas en proyectos) que permiten a la compañía financiar con solvencia los proyectos actuales y futuros.
Las inversiones en Capex ascendieron a 21 millones de euros en el periodo, mejor por tanto a lo previsto a principios de año, correspondiendo un 74% a actividades de I+D y un 12% a incremento de capacidad.
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