Una de las consecuencias de la derogación del Real Decreto-ley 9/2024, de 23 de diciembre, ha sido la eliminación de la prórroga -prevista hasta el 31 de diciembre de 2025-, de la reducción del 80% del coste de los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución de electricidad para las industrias electrointensivas.
Esta medida, que ya había sido prorrogada en 2024, permite aliviar la factura eléctrica de las empresas de química básica y materias primas farmacéuticas acogidas al Estatuto de Consumidores Electrointensivas que compiten en mercados internacionales, generando un ahorro de entre 4 y 10 € MW/h en función del nivel de tensión.
Teniendo en cuenta que los futuros señalan en 2025 un precio medio anual de la electricidad cercano a los 78 €/MWh -frente a los 63 €/MWh de 2024-, lejos todavía del precio medio de 43 €/MWh registrado en el mercado eléctrico entre 2000 y 2020, y prácticamente duplicando los precios de 40 €/MWh que registran los principales competidores internacionales de España (EEUU y China), es esencial -según Feique- mantener esta medida para reducir la alarmante brecha competitiva existente.
Autonomía estratégica
Por todo ello, Feique considera que resulta urgente reactivar nuevamente esta prórroga y mantener el mecanismo activo en 2025, analizando durante su vigencia la necesidad de habilitarlo de forma estructural y permanente. “Tanto la química básica como el resto de sectores electrointensivos son sectores esenciales para mantener las actividades productivas y económicas de nuestro país, y constituyen el núcleo de nuestra autonomía estratégica”, concluye.
