Imcar Tools, S.L.
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El fresado de materiales templados en rangos de dureza extrema -entre 55 y 70HRC- se ha convertido en una operación fundamental para sectores donde la precisión y la eficiencia son críticas. La posibilidad de mecanizar directamente en duro permite reducir procesos, eliminar operaciones de electroerosión y obtener superficies finales directamente en máquina. Sin embargo, este tipo de mecanizado exige un control absoluto de la estabilidad, la temperatura y la geometría de corte. No es un proceso indulgente: cualquier desviación puede traducirse en desgaste acelerado, vibraciones o pérdida de calidad superficial.
Las particularidades del fresado a 70 HRC
Cuando se trabaja en materiales de 60–70 HRC, la dureza del material no solo incrementa la resistencia al corte, sino que también modifica su comportamiento mecánico. Estos aceros se vuelven más frágiles y sensibles a microfisuras si la herramienta no corta de forma limpia y estable. Además, la fricción generada durante el mecanizado produce temperaturas muy elevadas que se concentran en el filo, lo que obliga a utilizar herramientas con sustratos y recubrimientos capaces de soportar condiciones extremas.
- La resistencia al corte es muy elevada, lo que exige filos reforzados y geometrías positivas controladas.
- El calor se concentra en la herramienta, aumentando el riesgo de desgaste por abrasión o microastillado.
- El mecanizado suele ser una operación final, por lo que se requieren tolerancias estrechas y acabados impecables.
En este contexto, la herramienta se convierte en el elemento decisivo para garantizar estabilidad, precisión y vida útil.
Qué se debe tener en cuenta para afrontar estos mecanizados
El primer aspecto crítico es la rigidez del sistema. Máquina, portaherramientas y herramienta deben trabajar como un conjunto sólido, sin holguras ni vibraciones. Un portapinzas de precisión o un portaherramientas hidráulico puede marcar la diferencia entre un proceso estable y uno problemático.
La geometría de la herramienta también es determinante. En el fresado a 70 HRC, se necesitan filos extremadamente reforzados, un número adecuado de labios para repartir la carga y un alma reforzada que evite vibraciones. A esto se suma la importancia del recubrimiento: materiales como AlTiN o AlCrN permiten soportar temperaturas superiores a los 900 °C y reducen la fricción, prolongando la vida útil del filo. En resumen:
- Rigidez total del sistema de sujeción.
- Geometrías afiladas y multilabio para repartir carga.
- Recubrimientos avanzados resistentes a altas temperaturas.
- Estrategias HSM (alta velocidad) que mantengan la temperatura estable.
Las estrategias de corte deben adaptarse a este entorno. El mecanizado en seco o con aire comprimido es habitual para evitar choques térmicos, y las trayectorias trocoidales o de alta velocidad permiten mantener cargas constantes y evitar sobreesfuerzos en la herramienta.
La nueva fresa HGS plana multilabio de Union Tool: un salto tecnológico
En este escenario tan exigente, Union Tool -representada en España por Imcar Tools- presenta su nueva fresa HGS plana multilabio, diseñada específicamente para mecanizar materiales templados hasta 70 HRC con una estabilidad y una vida útil excepcionales. Esta herramienta combina una geometría avanzada con un metal duro ultrafino y un recubrimiento de última generación, ofreciendo un rendimiento sobresaliente incluso en condiciones de corte extremas.
Las estrategias de corte deben adaptarse a este entorno. El mecanizado en seco o con aire comprimido es habitual para evitar choques térmicos, y las trayectorias trocoidales o de alta velocidad permiten mantener cargas constantes y evitar sobreesfuerzos en la herramienta.
La nueva fresa HGS plana multilabio de Union Tool: un salto tecnológico
En este escenario tan exigente, Union Tool -representada en España por Imcar Tools- presenta su nueva fresa HGS plana multilabio, diseñada específicamente para mecanizar materiales templados hasta 70 HRC con una estabilidad y una vida útil excepcionales. Esta herramienta combina una geometría avanzada con un metal duro ultrafino y un recubrimiento de última generación, ofreciendo un rendimiento sobresaliente incluso en condiciones de corte extremas.
Las estrategias de corte deben adaptarse a este entorno. El mecanizado en seco o con aire comprimido es habitual para evitar choques térmicos, y las trayectorias trocoidales o de alta velocidad permiten mantener cargas constantes y evitar sobreesfuerzos en la herramienta.
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