La producción anual de ocho millones de interruptores para luz de freno está sujeta a un conjunto de prioridades particulares. Aquí, la flexibilidad es menos importante que otros factores, como la maximización de la producción y la fiabilidad del proceso. Una planta innovadora, con una máquina inyectora eficiente y dos robots de alta precisión como componentes principales, realiza trabajos en los que el tiempo de ciclo es crítico.
Hoy en día, cuando un fabricante de vehículos elige a un único proveedor para la producción masiva de un componente, supone un honor y una responsabilidad. Body Control Systems (BCS), una filial del fabricante automovilístico mundial TRW, es responsable de la producción anual de ocho millones de interruptores de luz de freno para el Grupo Volkswagen.
Desde junio de 2011, la instalación diseñada por M.A.i. GmbH se encarga de esta tarea. La máquina inyectora es el centro de la célula. Una máquina-herramienta de ocho vías moldea cuatro pines de contacto para cada interruptor de luz de freno. Solo dispone de 5,7 segundos durante el tiempo de máquina abierta para completar las operaciones de carga y descarga.
El proceso de producción comienza con el suministro de dos contactos con diferentes tamaños a través de dos líneas de estampación. Un Scara TS60 de Stäubli obtiene cuatro contactos cortos y, a continuación, cuatro contactos largos de la correspondiente estación de transferencia en la línea de estampación y los transfiere a un buffer intermedio. El robot Scara realiza esta tarea con fiabilidad gracias a su velocidad y precisión.
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